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miércoles, 24 de mayo de 2017

funcionamiento del coche

Cuando nos sacamos el carnet de conducir, el libro de teoría nos daba una introducción a la mecánica, la responsable de que el automóvil se mueva por sí mismo (de ahí la palabra). Para realizar conducción eficiente es imprescindible entender cómo funcionan las piezas responsables del movimiento. Lo explicaré de la forma más sencilla posible, pero cualquier conductor está invitado a leer esta entrada y tal vez aprender algo nuevo.
Desde que echamos gasolina o gasóleo al depósito, hasta que el automóvil se pone en movimiento, se hacen varias transformaciones para convertir la energía del combustible en energía cinética o movimiento.
El motor

Existen dos tipos de motores principales: de combustión (diesel) y de explosión (gasolina). En un motor diesel, se comprime una mezcla de aire y gasóleo hasta el punto en el que prende y se aprovecha la energía para mover uno o más pistones. Por otro lado, el motor de gasolina comprime una mezcla de aire y gasolina, pero utiliza chispas producidas por las bujías para que la mezcla explote y utilizar esa energía para mover los pistones.




Los pistones se mueven de forma lineal, la unión biela-cigüeñal convierte ese movimiento en circular, que es el que se aprovecha para mover el coche. Fíjate en la animación de la derecha: el pistón es de color azul, la biela es la roja y el cigüeñal es la pieza amarilla.
Una vez tenemos movimiento, hay que transmitirlo a las ruedas: esa es la misión de la transmisión, que consta de tres elementos básicos: embrague, caja de cambios y diferencial.
Embrague
Al principio, lo más normal es pensar que el embrague es un pedal, pues no, es un disco de fricción y se encarga de empalmar el motor a la transmisión. Cuando se inserta una marcha, hay que “pisar el embrague”. El pedal lo que hace es separar el mencionado disco del motor, para no dañar la caja de cambios al cambiar. Al soltar el pedal, el disco se une al motor, transmitiendo el movimiento a la caja de cambios.
No transmite el 100% del movimiento a la transmisión, es más bien un 98-99%. Cuando el pedal está a medio pisar, el contacto embrague-motor es parcial, es el momento en que “patina el embrague”. En esta situación, la pieza sufre un mayor desgaste, porque su movimiento no es solidario al del motor, y ese desfase se traduce en rozamientos. Por eso, cuando se ha hecho patinar el embrague podemos percibir un olor a quemado, que no significa que hayamos roto la pieza, pero es deseable que no ocurra con frecuencia.
Caja de cambios
Esta parte es muy importante. El eje primario viene directamente desde el motor (cigüeñal), que gira a un número de revoluciones determinadas: la lectura que te ofrece el tacómetro del coche. La caja contiene un segundo eje, llamado secundario, rodeado de varios engranajes de distinto tamaño. Es muy parecido a una bicicleta: la rueda trasera tiene varios piñones, cada uno de diferente tamaño y con distinto número de “dientes”. Un piñón más pequeño transmite más revoluciones por minuto que uno más grande.
En cuanto al automóvil, lo normal es tener de 1 a 6 velocidades. La primera, segunda y tercera son marchas cortas, y la cuarta, quinta y sexta son marchas largas. En las relaciones cortas el coche tiene más capacidad de aceleración, pero consume más combustible: el motor tiene que girar más revoluciones para que las ruedas giren a determinada velocidad. Piensa que cada revolución por minuto implica más inyecciones de combustible, es decir, mayor consumo.Uno de los pilares fundamentales de la conducción económica se sustenta sobre esta idea.
Por lo tanto, hay que procurar conducir con la marcha más larga que sea posible, pero hablaremos más adelante sobre esto. La “salida” de la caja de cambios es el árbol de transmisión, que llega hasta el diferencial. En los modelos de propulsión trasera, el árbol de transmisión encaja con el eje trasero, y en los de tracción delantera, el árbol de transmisión no sobrepasa la caja de cambios. Un coche de tracción integral dispone de 2 árboles de transmisión y 2 diferenciales.
Diferencial
Una vez que la caja de cambios transforma la velocidad de giro del motor a otra diferente, el diferencial se ocupa de transmitir ese movimiento finalmente a las ruedas. Aquí puedes ver uno, naturalmente está cortado para que se aprecien sus partes internas:
La parte derecha de la imagen corresponde al árbol de transmisión, que procede de la caja de cambios. Este movimiento es perpendicular (forma un ángulo de 90º) al de los ejes del coche. El diferencial transforma el movimiento longitudinal en transversal. Cuando uno comprende el funcionamiento de esta pieza, puede comprender otras aplicaciones del diferencial muy utilizadas en todoterrenos y coches de tracción integral, pero eso es otra historia.
Aunque las relaciones largas de transmisión hagan que el motor de menos vueltas teóricas que las ruedas, lo cierto es que el grupo cónico desmultiplica las revoluciones para entregar más par a las ruedas, y así mantener una relación adecuada entre par y velocidad. Si no, en 4ª velocidad se podría alcanzar una velocidad teórica de 270 a 540 Km/h con un turismo de tipo medio, pero con una fuerza efectiva en las ruedas muy débil.
Una vez que el eje está en movimiento, la conexión a las ruedas es directa, ya no hay más intermediarios.
Rozamiento y derroche
En la gasolineraEsta es la parte más desagradable. Las leyes de la física y la química son inalterables: los motores “desperdician” gran parte del combustible. El motor, como bien sabes, produce ruido, vibraciones y calor. La energía no se crea ni se destruye: se transforma. Parte de la energía calorífica del combustible se pierde en calor, vibraciones y ruido. Sin embargo, esas pérdidas son muy superiores a las deseables.
En conducción urbana y con motor de gasolina, sólo pasa a la transmisión el 21% de la energía del combustible, incluyendo pérdidas propias y el giro en vacío o ralentí. En punto muerto, el motor consume el combustible necesario para permanecer en movimiento, de lo contrario se pararía.
A través de esta explicación he hablado de engranajes, discos, ejes… Todas esas piezas están sometidas a la fuerza del rozamiento: el contacto de unas con otras y los lubricantes reducen en un 6% la fuerza del motor. Es decir, a las ruedas sólo llega un 15% del total de la energía del combustible, en conducción urbana. En conducción extraurbana, el mejor rendimiento posible está alrededor del 38%.
En números, si un turismo de gasolina gasta 10 litros cada 100 Km en ciclo urbano, se “pierden” 8,5 litros. ¿Estamos tirando el dinero cada vez que usamos un coche? Lamentablemente si. Es imposible una eficiencia del 100% en un motor de combustión o explosión interna, aunque con motores cerámicos se ganaría bastante. Imagínate además la energía que se desaprovecha si no se conduce como es debido, el despilfarro es superior si cabe.
Los motores eléctricos son el futuro, ya que su eficiencia energética es muy cercana al 100%. En otras palabras, casi toda la energía que reciben en forma de electricidad, la convierten en movimiento.
Resistencias al avance
Olvidemos por un momento las pérdidas de los “ineficientes” motores actuales y pensemos en una pelota. Si le pegamos una patada, recorrerá cierta distancia hasta pararse. ¿Por qué no continua su movimiento eternamente? Por la fuerza del rozamiento. Ya sea por su “choque” con el aire o con el suelo, esta fuerza hace que los cuerpos se paren.
Hay 4 tipos de resistencias:
  • Resistencia de rodadura: depende de los neumáticos. Este elemento es flexible, por lo que se deforma. En función de la presión de inflado, tipo de neumático, peso y condiciones del firme, esta resistencia será mayor o menor.
  • Resistencia por pendiente: no hay que olvidar la fuerza de la gravedad. Cuando una pendiente es ascendente, el esfuerzo necesario para mantener el movimiento es superior, porque la fuerza de la gravedad atrae al coche con mas “ímpetu” que en llano. A mayor pendiente, mayor esfuerzo, mayor consumo. Por otro lado, cuando la pendiente es negativa o descendente, la gravedad nos ayuda, ya que empuja al coche, en estas condiciones el consumo baja, e incluso puede llegar a ser nulo. ¡Esto es fundamental!
  • Resistencia por aceleración: cuando un coche modifica su velocidad, es decir, acelera, requiere más esfuerzo que el hecho de mantener la velocidad actual. A mayor aceleración, mayor esfuerzo. Los motores consumen mucho más combustible cuando aceleran. Compruébalo por ti mismo: ¿qué es más costoso, mover una caja llena de libros desde el reposo o empujarla cuando ya se está moviendo? En cambio, cuando un motor no recibe combustible, deja de acelerar. La velocidad no se mantiene porque las resistencias aplican una aceleración negativa sobre el coche: lo frenan, pero podemos aprovecharnos de eso. A partir de 20 Km/h y sin pisar el acelerador, el consumo es NULO: aunque el motor siga girando, no se inyecta combustible.
  • Resistencia aerodinámica: el automóvil en su avance, choca con el aire. Cuanta mayor sea su velocidad, mayor masa de aire tendrá que “apartar” para continuar su camino. Como es lógico, cuanto mayor es la superficie que choca contra el aire, mayor es el esfuerzo necesario para avanzar. ¿Por qué un coche de 100 caballos no puede alcanzar los 200 kilómetros por hora? Porque no puede apartar el aire, le falta potencia. Si hiciésemos eso en la Luna, donde no hay atmósfera y por tanto aire, las velocidades que se podrían alcanzar con un turismo pequeño serían endiabladas.
Las resistencias por rodadura, pendiente y aceleración dependen fundamentalmente del peso del vehículo. Sin embargo, la resistencia aerodinámica depende sobre todo de la velocidad al cuadrado. Es decir, la resistencia a 50 Km/h comparada con la de 100 Km/h no es el doble (como cabe esperar), es cuatro veces superior. La resistencia no es proporcional a la velocidad, por eso, a partir de ciertas velocidades el consumo se dispara.
El punto donde el consumo empieza a aumentar de forma seria viene a coincidir con los límites de velocidad en autopistas y autovías. El principal argumento de los que quieren abolir los límites de velocidad es que esos límites fueron impuestos en los años 70, por la crisis del petróleo, y que los consideran “anticuados”. Pues bien, la resistencia aerodinámica no ha cambiado en absoluto en 40 años, sigue estando ahí.
Conclusiones
Como habrás podido ver, ahora tiene todo más sentido, una vez que comprendes, aunque sea por encima, esta lección de mecánica. Para poder hacer una conducción económica, debemos tener en cuenta lo siguiente:
  • Que el motor esté en óptimas condiciones y revisado, para minimizar las “pérdidas” de combustible
  • Los neumáticos deben estar en buen estado y con una correcta presión de inflado
  • Las bacas y portaequipajes externos aumentan la resistencia aerodinámica
  • A mayor velocidad, mayor consumo, siempre
  • Hay que procurar conducir con marchas largas, siempre que sea posible
  • No exigir al motor más aceleración de la necesaria, basta con pisar el pedal con suavidad para modificar la velocidad. Sólo se debería pisar a fondo para adelantar o salir de una situación peligrosa
  • Circular a velocidad constante reduce el consumo, porque no aceleramos
  • Las pendientes descendentes en muchas ocasiones permiten levantar el pie del acelerador para que el coche siga avanzando
  • Superar los límites de velocidad está fuera de lugar para ahorrar combustible. Existe un mito entre algunos conductores, que cuanto más rápido circulen, más inercia acumulan y por tanto, mantener la velocidad es menos costoso. Esto sólo es cierto a medias, y es algo discutible en su totalidad.

miércoles, 17 de mayo de 2017

¿INFLUYE EL PRECIO EN LA CALIDAD DE LAS PASTILLAS DE FRENO?


Pastillas de freno ¿Determina el precio de las pastillas de freno su calidad? ¿Estás poniendo en riesgo tu seguridad y la del resto de usuarios de la vía por adquirir la opción más asequible de cuantas hay disponibles? ¿Menor precio significa menor duración? Hoy vamos responder a estas y otras cuestiones relacionadas con los frenos de tu coche, un elemento al que deberíamos prestar más atención, pues dependemos de ellos totalmente para detener nuestro vehículo, especialmente ante imprevistos.
Empezaremos diciendo que, aunque puede tener relación, el coste de las pastillas de freno no afecta necesariamente a la durabilidad de las mismas. Lo cierto es que lo que verdaderamente determinará su duración será tu forma de conducir. Si habitualmente estiras las marchas del coche y apuras las frenadas, es decir, practicas una conducción más o menos deportiva, tendrás suerte si superas la barrera de los 20.000 kilómetros sin tener que cambiarlas.
Por el contrario, si tu forma de conducir es más ecológica, cambias rápido de marcha sin dejar que el motor suba mucho de vueltas, intentas aprovechar al máximo la capacidad de retención del motor en las frenadas, tendrás frenos para mucho tiempo. En consecuencia, podemos afirmar con seguridad que el precio de las pastillas de freno no tiene nada que ver con su resistencia y durabilidad, todo dependerá de tu forma de conducir.
Ahora bien, ¿afecta el precio de las pastillas de freno a su calidad? Que no te quepa ninguna duda. Como sucede en otros muchos casos con los coches, como pueden ser los neumáticos, por ejemplo, es inevitable que los que usan materiales de mayor calidad sean más caros. Los diferentes componentes de fricción empleados en este elemento determinarán su capacidad de retención, resistencia a la fatiga y, en menor medida, su duración (por los motivos que te hemos expuesto más arriba).
¿Qué quiere decir esto? Pues que si te gastas más dinero en las pastillas de freno obtendrás un producto de mayor calidad, aunque no siempre es lo ideal. Veamos por qué. Si eres de esos a los que les gusta la conducción ‘espirituosa’, lo suyo es que te decantes por la opción que ofrezca mayor capacidad de frenada y resistencia a la fatiga, es decir, las más caras. Sin embargo, si consideras que practicas una conducción normal, sin usar asiduamente el equipo de frenos, la cosa cambia. En cualquier caso, si tienes dudas siempre puedes acudir a tu centro Euromaster más cercano para que nuestros expertos te aconsejen.

martes, 16 de mayo de 2017

MOTOR DE 2 TIEMPOS VS. MOTOR DE 4 TIEMPOS.

Existen dos tipos de motores según su funcionamiento:

Motor de 2 Tiempos.

Motor de 4 Tiempos.

¿Sabes de qué va cada uno?

Aquí algunas diferencias entre uno y otro, así como sus ventajas y desventajas.





Como bien se sabe, cada motor realiza un ciclo de cuatro fases: Admisión, Compresión, Explosión, Escape.
Este ciclo se realiza de diferente manera según sea un motor de o de 4 tiempos.

Básicamente, se podría decir que la diferencia más obvia entre un motor y otro sería que un motor de"2 tiempos" funciona cuando se produce la explosión de la bujía cada vuelta completa del cigüeñal y un motor de "4 tiempos" funciona cuando se produce la explosión cada dos vueltas completas del cigüeñal. 

Hoy en día los motores de "4 tiempos" son los más populares ya que son más eficientes en su funcionamiento y de hecho también son menos contaminantes que los  motores de "2 tiempos".

En un motor de la misma cilindrada, un motor de 2 tiempos desarrolla mayor potencia que uno de 4 tiempos, pero también mayor consumo de combustible.

En el mayor de los casos, los motores de "2 tiempos" se encuentran en las motos de enduro o "motocross" y en las motonetas.

MOTOR A DOS TIEMPOS:



Su funcionamiento y composición es más sencillo. 

Este motor realiza las cuatro etapas del ciclo (Admisión, Compresión, Explosión, Escape) en dos movimientos o tiempos del pistón o una vuelta completa del cigüeñal. 

Este tipo de motor no posee un cárter de almacenamiento del lubricante, si no que éste se agrega al mismo tiempo que el combustible.

En un motor de 2 tiempos la mezcla de gases (aire, combustible y aceite) se produce con el movimiento que realiza el pistón. 

1er. TIEMPO: Compresión y Admisión.
El pistón deja pasar la mezcla y la comprime.

2do. TIEMPO: Explosión y Escape.
La bujía saca la chispa que provoca la explosión de la mezcla que empuja el pistón con gran fuerza. 
Al bajar el pistón, expulsa los gases creados por la explosión. 

Y así se repite el proceso una y otra vez.

Una desventaja de este tipo de motores es que al dejar pasar el combustible y el aceite al mismo tiempo, el aceite se quema provocando un fuerte olor, así como también una mayor contaminación en el medio ambiente.

Otra desventaja es que parte de la mezcla carburada se desperdicie ya que no llega a la explosión que debería.

Estos tipo de motores provoca un gran desgaste en las partes del motor ya que exige mayor régimen de giro, provocando así, una menor duración, aunque su mantenimiento y costo son más económicos.

Al conducir una moto con un motor de 2 tiempos es necesario revisar el nivel de lubricante más seguido ya que éste quema más lubricante que un motor de 4 tiempos.

MOTOR A 4 TIEMPOS:



En este tipo de motor, en cambio, la gasolina y el lubricante no entran en contacto, lo cual permite un gran ahorro del mismo y una menor contaminación del medio ambiente. 

Es un motor más complejo en su funcionamiento y está compuesto por una mayor cantidad de piezas. Como por ejemplo: "Las válvulas" que permiten la admisión y el escape de la mezcla de aire y combustible.

Este motor realiza las cuatro etapas del ciclo (Admisión, Compresión, Explosión, Escape) en cuatro movimientos o tiempos del pistón o  lo que es lo mismo, dos vueltas completas del cigüeñal. 

1er. TIEMPO: Admisión.
La válvula de admisión se abre permitiendo pasar la mezcla carburada dentro de la cámara de combustión. La carrera del pistón es descendente.

2do. TIEMPO: Compresión.
La válvula de admisión se cierra, el pistón asciende comprimiendo la mezcla aire/combustible. Lacarrera del pistón es ascendente.

3er. TIEMPO: Explosión.
Al crear la compresión máxima, la bujía crea una chispa que provoca la explosión de la mezcla. El pistón baja con gran fuerza. (Esta fase es la única en la que se obtiene "trabajo") La carrera del pistón esdescendente.

4to. TIEMPO: Escape.
En esta fase, la válvula de escape se abre mientras el pistón empuja los gases quemados hacia el exterior.  La carrera del pistón es ascendente.

Y así se repite el mismo proceso, una y otra vez.

Debido a la complejidad del sistema, este motor requiere mayor precisión y un regulamiento de válvulas más exacto. 
Este es un sistema que requiere la mayor perfección en su coordinación del movimiento de cada una de sus piezas según la fase o tiempo que se realiza el motor.

Ya sólo depende de ti y tu bolsillo para escoger una moto de 2 tiempos o una de 4 tiempos.

BATERÍA DEL COCHE DESCARGADA

Batería del coche descargada: ¿Cómo poner en marcha el coche?
La batería descargada es uno de los problemas más comunes del coche. El escenario casi siempre es el mismo: introduces la llave y giras pero el coche no enciende. Lo más probable es que hayas olvidado las luces encendidas, pero detrás de este incidente pueden esconderse otras causas, desde problemas en el alternador hasta que la batería haya llegado al final de su vida útil.
¿Cómo arrancar el coche?
La mejor estrategia para revivir la batería del coche descargada consiste en alimentarla a través de unas pinzas eléctricas. En ese caso debes:
1. Aparcar el otro coche lo más cerca posible, teniendo en cuenta la longitud de los cables y las pinzas, así como la posición de las respectivas baterías.
2. Abrir el capó de ambos coches y colocar las pinzas, teniendo cuidado de que la pinza positiva no entre en contacto con ninguna parte de metal. De hecho, lo ideal es conectar los extremos de un mismo cable en ambos coches, uno primero y luego el otro, para evitar que las pinzas entren en contacto durante la manipulación. Como regla general las pinzas rojas se colocan en el borne positivo y las pinzas negras en el negativo.
3. Encender el coche de apoyo y luego arrancar el vehículo con la batería descargada. Déjalos encendidos al menos un par de minutos para que la batería pueda cargarse un poco.
4. Sin detener el coche, desconecta las pinzas en el orden inverso, siempre asegurándote de que no se toquen entre sí o rocen alguna parte metálica.
Si no dispones de unas pinzas, otra alternativa es empujar el coche. Para ello:
1. Girar la llave y mantener el contacto.
2. Pisar el embrague y poner segunda si estás en una carretera plana, de lo contrario bastará la primera.
3. Mantener el embrague pisado mientras empujan el coche.
4. Cuando el coche alcance la velocidad suficiente, unos 10 km/h, debes soltar el embrague y acelerar lentamente.
No obstante, debes tener en cuenta que la mayoría de los mecánicos desaconsejan empujar el coche. El problema es que de esta manera el motor arranca por inercia, pero esto hace que salga carburante sin quemar por el escape, lo cual puede dañar el catalizador, cuya reparación es muy costosa. Por eso, no se recomienda hacerlo a menos que sea la única opción posible. Además, si la batería está muy descargada no funcionará.

EL SIGNIFICADO DE LOS TESTIGOS DE AVERÍA DEL COCHE

Los 7 testigos de averías que debes vigilar
Cada fabricante tiene cierta libertad para elegir el diseño, tamaño y forma de los testigos de avería, pero suelen basarse en los colores del semáforo para indicar el nivel de peligro que representa el problema. Los testigos azules, verdes o blancos suelen ser meramente informativos pero los testigos amarillos indican un fallo en el sistema y los rojos alertan de un problema grave que demanda detener el coche cuanto antes y pedir asistencia.
1. Presión de inflado de los neumáticos. Normalmente es un testigo amarillo que indica que la presión de los neumáticoses insuficiente. Si te sucede con frecuencia, es probable que haya llegado el momento de cambiar las gomas. No obstante, si compruebas la presión de los neumáticos y no encuentras ningún problema, podría tratarse de un fallo en el control de presión, por lo que debes acudir al taller para que revisen el sistema.
2. Nivel del aceite de motor. La aceitera de color amarillo indica que el nivel de aceite de motor ha disminuido. Puedes añadir un poco más pero si ha bajado mucho, es mejor que cambies el aceite pues es probable que el antiguo ya no esté en buenas condiciones y no es aconsejable mezclarlo con un aceite nuevo.
3. Presión del aceite de motor. Una aceitera de color rojo señala que la presión del aceite de motor es demasiado baja y debes detener el coche lo antes posible. Considera que este testigo de avería puede encenderse debido a una fuga de aceite y si mantienes el motor encendido, puede quemarse.
4. Batería. El símbolo rojo de la batería suele indicar que no se está cargando, aunque también puede deberse a un fallo en el sistema eléctrico o a que el alternador no puede generar suficiente tensión para proporcionar energía a todos los sistemas. No apegues el coche, pues si lo haces, es probable que no puedas volver a encenderlo. Apaga todos los sistemas que consumen electricidad, como la radio y el aire acondicionado, y conduce directamente hasta el taller más cercano.
5. Frenos. Existen diferentes testigos de avería relacionados con los frenos, este es el más peligroso pues es de color rojo y suele indicar que el nivel de líquido de frenos está bajo, probablemente debido a una fuga. En algunos casos también puede iluminarse por un problema en el servofreno de emergencia BAS.
6. Líquido refrigerante. El termómetro rojo suele indicar un problema en el líquido refrigerante, generalmente porque su temperatura ha aumentado demasiado, aunque también puede señalar que ha bajado mucho. En cualquier caso, es recomendable que apagues el motor porque si se calienta demasiado la junta de la culata puede quemarse.
7. Anomalía en los gases de escape. Este testigo de color amarillo indica que se están registrando parámetros anormales en el motor, el sistema de inyección y/o los gases de escape. Es probable que se active el modo de emergencia, por lo que notarás una disminución considerable de la potencia del motor. Si el testigo parpadea, es fundamental que no aceleres más porque podrías provocar una avería por sobrecalentamiento.

miércoles, 10 de mayo de 2017

CAMBIAR LAS PASTILLAS DE FRENO TRASERAS

¿Por qué se deben cambiar las pastillas de freno del coche?
Las pastillas de freno son fundamentales para tu seguridad en la carretera. Su función es generar la fricción necesaria para ralentizar el movimiento del disco de freno, el cual va acoplado a la rueda y la detiene. Por eso, unas pastillas de freno en buen estado pueden marcar la diferencia entre una frenada a tiempo y un accidente.
La mayoría de los coches tienen dos pastillas de freno por cada disco, lo cual significa que hay un juego de cuatro pastillas de freno en el eje delantero y otro más en el eje trasero. Estas pastillas están compuestas por un soporte metálico y un revestimiento, el cual se va desgastando con cada frenada, lo cual significa que su vida útil dependerá en gran medida de la cantidad de veces que frenes y de la intensidad. Usar el freno motor es una estrategia para protegerlas, aunque tarde o temprano tendrás que cambiar las pastillas de freno traseras y delanteras del coche.
¿Cuándo cambiar las pastillas de freno?
Con el paso del tiempo y el uso, la superficie de contacto de las pastillas de freno se desgasta, lo cual significa que se reduce la eficacia del frenado y el coche recorrerá más metros antes de detenerse. Afortunadamente, en la actualidad la mayoría de los coches cuentan con un indicador de desgaste en el cuadro de instrumentos, que avisa cuándo las pastillas están a punto de llegar al final de su vida útil.
No obstante, también existen otras señales que indican que ha llegado el momento de cambiar las pastillas de freno, como por ejemplo, cuando notas que tienes que pisar cada vez más a fondo el pedal de freno para conseguir la misma eficacia en la frenada. De hecho, el líquido de frenos es uno de los primeros indicadores de que a las pastillas les queda poco tiempo de vida. Cuando las pastillas están desgastadas, el pistón de la pinza de freno tiene que desplazarse más para compensar la pérdida de material.
¿Cuál es el grosor mínimo de las pastillas de freno?
Como norma, se recomienda revisar el estado de las pastillas de freno cada unos 25.000 kilómetros, aunque es importante que tengas en cuenta que su desgaste dependerá en gran medida de tu estilo de conducción. También debes considerar que las pastillas delanteras se desgastan más que las traseras ya que prácticamente trabajan el doble.
No obstante, la mejor forma para comprobar si necesitas cambiar las pastillas de freno traseras o delanteras consiste en medir su grosor. En algunos casos, solo tendrás que desmontar la rueda, pero en oros modelos tendrás que desmontar las pastillas de freno propiamente dichas.
Algunas pastillas de freno tienen un indicador propio de grosor mínimo, lo cual permite evaluar su desgaste simplemente echándoles un vistazo. En otros casos tendrás que medirlo, considerando que cuando el grosor del material sea inferior a los 2 mm en algún punto, habrá llegado el momento de cambiar las pastillas de freno.

¿CUÁNDO ES NECESARIO CAMBIAR EL ANTICONGELANTE?

El líquido refrigerante es esencial para que el motor del coche funcione adecuadamente pues se encarga de absorber el exceso de calor que se genera cuando el motor se pone en marcha, manteniendo una temperatura de unos 90 ºC

¿Qué puede pasarle al coche si el nivel de líquido refrigerante baja demasiado?

El circuito del líquido refrigerante es hermético, por lo que normalmente no se producen pérdidas. Sin embargo, si falla el mecanismo limitador de presión de la tapa, el líquido se evaporará. También se puede producir una fuga por una manguera o abrazadera, debido al mal estado de la junta principal o por un problema en la transmisión automática que se halla dentro del radiador.
Cuando el nivel de líquido refrigerante baja demasiado, el motor se sobrecalentará, por lo que si sigue en marcha puede terminar quemándose. Por otra parte, si llevas mucho tiempo sin cambiar el anticongelante y este pierde sus propiedades, en invierno el motor simplemente no arrancará ya que sus componentes móviles se habrán congelado. Si intentas encender el coche, el motor podría bloquearse o se puede producir una rotura del circuito de refrigeración.
¿Cada cuánto tiempo se debe realizar el cambio de anticongelante?
En la actualidad existen diferentes tipos de anticongelante, todos no pierden sus propiedades con la misma rapidez, por lo que es necesario que sepas qué tipo de anticongelante usa tu coche o moto. Por ejemplo, el líquido refrigerante con glicol se debe cambiar cada 40.000 kilómetros o dos años.
¿Qué debes tener en cuenta a la hora de cambiar el líquido anticongelante?
Cuando llegue el momento de cambiar el anticongelante del coche o la moto, debes tener en cuenta algunos detalles:
- Que tenga una temperatura de ebullición elevada, más alta que la del motor en funcionamiento, para que el líquido refrigerante no se desintegre.
- Que tenga una baja temperatura de congelación, así te asegurarás de que no aumente el volumen del líquido y no se produzca una rotura en el circuito de refrigeración.
- Que posea una viscosidad muy baja, para que fluya fácilmente.
- Que no produzca cavitación, así te asegurarás de que se formará la menor cantidad posible de espumas y que estas desaparecen rápidamente.
- Que sea anti corrosivo y anti incrustante, para evitar la formación de depósitos sólidos y la acumulación de calcio en el sistema de refrigeración

OLOR A ACEITE QUEMADO Y HUMO SALIENDO DEL MOTOR: ¿QUÉ LE PASA AL COCHE?

El olor a aceite quemado y la presencia de humo en el motor son señales que ningún conductor debe pasar por alto. De hecho, lo ideal es dirigirse inmediatamente al taller más cercano para que un profesional pueda detectar y solucionar la causa del problema.

¿Qué puede causar el olor a aceite quemado y humo en el motor?

Si sientes olor a aceite quemado, es probable que debido a una fuga, un poco de aceite haya caído en el colector de escape o el catalizador. Quizá se deba a que el empaque del tapa válvulas está en mal estado pues en el borde interior suelen formarse pozos de aceite que pueden terminar en el colector de escape.

No obstante, el humo en el motor también puede estar causado por problemas en la tapa de llenado de aceite, algo común en los motores más antiguos. Cuando los anillos de pistón están muy desgastados, los pistones chupan aceite en el cilindro, donde se quema. Si la válvula de ventilación del cárter no aspira ese humo para volverlo a quemar, este sobrepasa la tapa de llenado de aceite. Este problema es habitual cuando el tubo o las válvulas PCV están obstruidos o gastados.

martes, 9 de mayo de 2017